Novela Garnacha de Ismael Ahamdanech Zarco

Novela Garnacha de Ismael Ahamdanech Zarco

Novela Garnacha de Isamel Ahamdanech Zarco

Portada de la novela “Garnacha” de Isamel Ahamdanech Zarco

Justo antes de Navidad cayó en mis manos esta novela y además tuve la suerte de tener un pequeño y agradable encuentro con su autor en Alcalá.

Novela “Garnacha” de Ismael Ahamdanech Zarco

Ismael Ahamdanech Zarco firmando su novela en la Feria del Libro de Alcalá de Henares

 

Ismael Ahamdanech es hijo de un marroquí y una manchega y, aunque nació en Ibiza, se crió en Alcalá de Henares y es esta ciudad la que considera como propia. En Alcalá creció, se doctoró en Económicas y fue profesor de Economía y Estadística en la universidad de esta ciudad. Por motivos profesionales vive con su familia en Luxemburgo pero aprovecha cualquier ocasión para regresar a Alcalá y reencontrarse con su gente.

Garnacha, su primera novela, transcurre en una jornada de vendimia en un pequeño pueblo de La Mancha y, además de relatarnos las peculiaridades de la vendimia, nos cuenta la historia tanto de la gente del pueblo, como de los que acuden a vendimiar desde otras zonas de España.

En el relato sobre los personajes del pueblo se mezcla el momento actual con los años de posguerra, enlazando un momento con otro, mostrándonos la evolución de los personajes y lo que ha cambiado la vida en el pueblo en el transcurso de los años. Rencor, muerte, amor, venganza, alegría y pena conviven en esta novela que te engancha desde la primera página.

Los personajes que acuden al pueblo a ganarse un jornal en la vendimia también son variados y describen diferentes situaciones, desde estudiantes que solo van a sacarse un dinero para darse un capricho hasta matrimonios empobrecidos que necesitan ese jornal para comer. Estos personajes también dan jugo a la historia: celos, amor, desamor y amistad están presentes en el relato de ese día de vendimia.

La novela se completa con una profusa descripción de los paisajes, la forma de vida y las peculiaridades del duro trabajo de los vendimiadores.

Garnacha es una novela entretenida, amena, de las que no puedes parar de leer hasta que llegas al final.

Le envié unas preguntas a Ismael para incluir en este post una pequeña entrevista y muy amablemente las respondió, así que aquí os las dejo.

OpiHenares: Se dice que la primera novela de un autor siempre tiene partes autobiográficas, ¿es así en el caso de Garnacha?

Ismael Ahamdanech: Sí. Yo me considero un alcalaíno – manchego. Alcalá es mi ciudad, en la que he vivido desde que tenía dos meses, la que siempre viene a mi mente cuando pienso en volver a casa. Mi sitio. Pero, al ser mi madre de La Mancha, pasé allí todos los veranos, Navidades, Pascuas… de mi infancia, así que también soy un poco de allí. He ido a las viñas siempre, mi madre me dice que a mí me salieron los dientes en las viñas. Y desde los doce años hasta que mis obligaciones profesionales me lo impidieron ir a vendimiar era una obligación que cumplía con gusto. Por eso los paisajes y lo que describo en Garnacha es parte de mí, una parte importante.

OpiHenares: Siendo alcalaíno, ¿has pensado escribir alguna novela ambientada en esta ciudad?

Ismael Ahamdanech: Por supuesto. Ahora estoy terminando una novela histórica, Uclés, ambientada en la Guerra de la Independencia. Don Rodrigo de Mena es un estudiante que llega a la Universidad Complutense, al colegio de Málaga, en el año 1807 y se instala a vivir con su tío, Canónigo Racionero de la Magistral, cerca de la Puerta del Postigo (donde empieza el Paseo de los Curas). Se enamora de una alcalaína y, siguiéndola, se ve envuelto en los avatares de la guerra contra los franceses.

OpiHenares: ¿Qué es lo que más echas de menos de Alcalá desde que vives en Luxemburgo?

Ismael Ahamdanech: Todo es quizá una respuesta muy trillada, y sin embargo es la verdad. El Chorrillo, que es el barrio en el que crecí y donde aún viven mis padres, los paseos por la calle Mayor, la Magistral, entrar en una cafetería a tomar un café, sentarme en una terraza, ver las calles llenas de gente, con vida… Pero lo que más echo de menos es el cielo de Alcalá y su luz. Ese cielo de un azul intenso y vivificador que invita a la vida y que yo, por más que he viajado mucho, no he encontrado en ningún otro sitio.  

OpiHenares: ¿Encuentras alguna similitud entre la Ciudad de Luxemburgo y Alcalá de Henares?

Ismael Ahamdanech: La verdad es que no. Todo es diferente en Luxemburgo: los horarios, la arquitectura, la forma de vida… Aquí, por ejemplo, entre semana todo cierra a las seis de la tarde, y es difícil ver a alguien en la calle a partir de esa hora. Lo mismo pasa los domingos a no ser que haga buen tiempo (algo que no es muy común). Para los españoles, a los que nos gusta tanto la calle y la vida fuera, es un choque, pero mal que bien al final te acabas acostumbrando. Además, Luxemburgo tiene también muchas cosas interesantes. Por ejemplo, nosotros vivimos a diez minutos en coche del trabajo y… a un minuto andando de un bosque precioso. Y, al estar en el corazón de Europa, puedes hacer muchas escapadas de fin de semana a sitios preciosos.

OpiHenares:  ¿Te planteas volver a vivir en Alcalá en algún momento de tu vida?

Ismael Ahamdanech: La pregunta sería más bien: ¿Hay algún día en el que hayas dejado de plantearte volver a Alcalá? Y la respuesta es: no. Como te he dicho antes, Alcalá es mi sitio. Decía Torrente Ballester que la patria es la infancia, así que la mía son los cielos límpidos de Alcalá, las tardes de verano en el Chorrillo, los paseos por la Plaza de Cervantes de la mano de mi padre, las rutas en bici por la reserva natural para ver los edificios de Alcalá desde lo alto. Pienso en volver cada día… a fin de cuentas, ¿quién no quiere volver a su patria?

El jueves 9 de abrilIsmael Ahamdanech estará presentando su novela en la Librería Diógenes de Alcalá. ¡¡¡Estáis todos invitados!!!

Quiero agradecer públicamente a Ismael su amabilidad y desearle mucha suerte en su carrera como escritor.

Por: María Pontón

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